Antes de ser hoteleros fuimos gente de campo. Esa costumbre no la hemos perdido: cada temporada sembramos, cuidamos y cosechamos una parte de lo que se cocina en nuestros cuatro restaurantes.
Mas Vilaret,
nuestra huerta.
Lo que llega a su plato empieza aquí, a unos kilómetros del mar, en la tierra que nuestra familia siempre ha trabajado.

La huerta
Patatas, tomates, cebollas, brócoli, lechugas, escarolas, acelgas y judías: lo básico de nuestra cocina crece en Mas Vilaret. En menor cantidad, también fresas, cerezas, higos, alcachofas y coles.
Cultivamos para nuestras propias mesas, no para vender. Por eso la cosecha sigue el ritmo de la temporada y la carta, el de la cosecha.

La granja
En el corral criamos pollos, ocas y pavos que después llegan a nuestros menús. Los alimentamos con el maíz que nosotros mismos cultivamos.
Es un trabajo lento y sin atajos, como se ha hecho siempre en el Empordà.

Los vecinos
Mas Vilaret solo produce lo que necesitan nuestras cocinas. Cuando la huerta no da para más, compramos a los payeses de los alrededores, que trabajan la tierra igual que nosotros.
Así, lo que no sale de nuestra huerta, sale de la de un vecino.
Cada estación,
su cosecha.
Una orientación de lo que suele dar la huerta a lo largo del año. La naturaleza decide el resto.
Primavera
Fresas, alcachofas, lechugas, habas tiernas y cebollas.
Verano
Tomates, judías, cerezas, patatas y los primeros higos.
Otoño
Higos, acelgas, escarolas, coles y brócoli.
Invierno
Alcachofas, coles, escarolas, acelgas y brócoli.
La huerta,
en su mesa.
Encontrará los productos de Mas Vilaret en las cartas de nuestros cuatro restaurantes, frente al mar.